El Teatro Bellas Artes de Madrid estrena “Pero no se lo digas”, una comedia de intriga y humor absurdo que permanecerá en cartel hasta el 16 de agosto, con Agustín Jiménez, Sara Escudero y César Camino al frente del reparto. La obra, escrita por Ferran González y dirigida por Borja Rodríguez, llega como una apuesta veraniega por el teatro comercial de calidad, con una duración de 90 minutos y recomendación para mayores de 16 años.
Una comedia de giros, secretos y exceso
Según la información difundida por el propio teatro, la trama parte de una situación aparentemente cotidiana: un hombre abandonado por su novia acude a cenar con una pareja de amigos y, a partir de ahí, la velada deriva en una sucesión de revelaciones, malentendidos y situaciones disparatadas. El montaje juega con la frontera entre lo verosímil y lo inverosímil, y mezcla recursos de thriller, comedia de sofá, intriga y humor costumbrista para conducir al espectador por una montaña rusa de sorpresas.
El director, Borja Rodríguez, define el arranque como una idea “muy bestia, muy bruta y muy inteligente”, y subraya que los personajes resultan reconocibles porque beben de conflictos reales: la falta de comunicación, el desgaste emocional y el abuso de confianza dentro de una amistad que, en teoría, debería ser refugio. Esa tensión entre lo cotidiano y lo grotesco es uno de los motores de una propuesta que busca arrancar la risa desde la incomodidad.
La presencia de tres intérpretes con fuerte personalidad escénica refuerza el tono del montaje. Agustín Jiménez, Sara Escudero y César Camino protagonizan una función construida sobre el ritmo, el intercambio constante de réplicas y una comicidad que se apoya en el absurdo sin perder pulso dramático. El teatro ha promocionado la obra como una comedia “tan hilarante como imprevisible”, una descripción que encaja con la estructura de secretos encadenados que propone el texto.
El regreso de la comedia teatral al centro de Madrid
El estreno se suma a la programación estival de una sala que mantiene actividad en agosto y consolida su apuesta por el teatro comercial en el centro de Madrid. El Teatro Bellas Artes, inaugurado en 1961 y situado entre los espacios escénicos más reconocibles de la capital, vuelve a situar la comedia en primer plano con una propuesta pensada para un público amplio que busca entretenimiento, ritmo y reparto popular.
La producción corre a cargo de MIC Producciones, con escenografía de Luis Crespo, vestuario de Melida Molina, espacio sonoro de David Piedraescrita y dirección de producción de Isabel Casares.La obra cuenta además con una fuerte presencia visual y una puesta en escena diseñada para sostener el humor físico y la tensión dramática de una trama donde cada detalle parece esconder una segunda lectura.
En un verano marcado por la oferta escénica en Madrid, “Pero no se lo digas” se presenta como una de las apuestas más llamativas del circuito de comedia teatral, con tres nombres muy reconocibles para el público y una historia de amistad, engaño y revelaciones que promete sostener el interés hasta mediados de agosto.

