La XXV edición de Clásicos en Alcalá entra en su segunda semana con una programación dominada por los grandes estrenos teatrales, la música barroca y nuevas lecturas del Siglo de Oro. Del 17 al 22 de junio, el festival convierte de nuevo Alcalá de Henares en un escaparate de creación contemporánea vinculada a Cervantes, Calderón, Moreto, Quevedo o Tirso de Molina.
La cita, organizada por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, celebra este año su cuarto de siglo con cerca de 60 propuestas escénicas, más de 25 estrenos y artistas de 16 países, según la información remitida por la organización. La programación combina teatro, música, danza, circo, títeres y actividades de calle en espacios patrimoniales como el Corral de Comedias, el Teatro Salón Cervantes, la Universidad de Alcalá, la Casa Natal de Cervantes y el Hospital de Antezana.
Clásicos en Alcalá apuesta por el teatro con nombre propio
Entre los títulos más destacados figura el estreno absoluto de El lindo don Diego, de Agustín Moreto, producido por MIC Producciones y dirigido por Borja Rodríguez. La adaptación de Fernando Sansegundo recupera una de las comedias más célebres del repertorio áureo para revisar, desde el humor, temas como el narcisismo o el autoengaño. El reparto está encabezado por Alfonso Lara y Gloria Albalate, y la obra podrá verse en el Teatro Salón Cervantes los días 18 y 19.
Otro de los platos fuertes es Burladas, una relectura contemporánea del mito de Don Juan escrita e interpretada por Esther Berzal a partir de El burlador de Sevilla y Don Juan Tenorio. La propuesta se presenta en el Corral de Comedias los días 18 y 19 y desplaza el foco hacia la experiencia femenina y las relaciones de poder. También llegará al festival Casa con dos puertas, mala es de guardar, de Calderón, en versión de Verbo Producciones, así como La escuela de los vicios, de Morfeo Teatro, con su sátira quevedesca sobre la mentira y la ambición.
La presencia musical será igualmente central. La jornada del viernes 19 incluirá La Gallarda, un recital poético-musical protagonizado por Silvia Marsó, que reivindica a figuras femeninas del Barroco como Josefa Vaca y María de Zayas. El sábado 20, Vicente Soto, Sordera, llevará al Patio de la Universidad La esencia flamenca del Siglo de Oro, un recorrido por romances y poemas de Cervantes, Góngora, Lope y Quevedo. El domingo 21 será el turno de Don Giovanni, de Mozart, en una nueva producción con la Orquesta Sinfónica MDC y Katharsis Ensemble.
Una semana de música, patrimonio y nuevas miradas
Más allá de los estrenos, el festival refuerza su vocación de puente entre patrimonio y público actual. La programación familiar incluye El Lazarillo y las cosas del comer, en el Museo Casa Natal de Cervantes, y Preciosa, una adaptación de La gitanilla en el Hospital de Antezana. También habrá participación ciudadana con caricaturas en directo en el centro histórico y talleres infantiles inspirados en Lope de Vega.
En el plano escénico, una de las compañías que figuran en la agenda es Verbo Producciones, responsable de la versión extremeña de Casa con dos puertas, mala es de guardar. El dato no es menor: la presencia de compañías de distintas comunidades refuerza el perfil estatal del festival, que en esta edición celebra su aniversario con una apuesta por la diversidad artística y por la vigencia de los clásicos en diálogo con el presente.
La propia estructura del festival confirma una tendencia ya asentada en España: los grandes certámenes dedicados al teatro clásico no se limitan a la reposición patrimonial, sino que incorporan música, formatos híbridos y lectura contemporánea para ampliar audiencias. En Alcalá, esa línea se expresa con especial claridad en una programación que reivindica el Siglo de Oro sin museificarlo.


