¿Se imaginan ver una obra que no está ensayada y que tampoco tenga director? La obra existe y se llama Conejo Blanco-Conejo Rojo (CB-CR) y está escrita por el dramaturgo iraní Nassim Soleimanpour.
La obra surge porque Nassim, su escritor no quiso hacer servicio militar y se negó a interrumpir su carrera teatral, como consecuencia le prohibieron salir de su país, Irán, negándole el pasaporte. Lo que le sirvió de inspiración para escribir una trama ingeniosa para viajar y hacer oír su voz a través del mundo.
A pesar de que no puede salir de su país ha logrado poner su obra en varias en el panorama mundial y en 15 idiomas distintos. CB-CR se estrenó en 2011 en el Festival de Canadá Summerworks.
¿De qué va conejo blanco-conejo rojo?
Cada función aparece sobre el escenario solamente un actor que brinda la función, siendo esa la única vez que la podrá representarla. Lo original de la obra es que el actor o actriz no conoce el tema, ni el guion. 48 horas antes del día de la puesta recibe un correo electrónico en el cual se le dan algunas instrucciones breves para su preparación.
El día de la función se encuentra un sobre cerrado en una mesa del escenario, en ese instante lo abre y es entonces cuando tiene su primer acercamiento al guion, se entera del tema y de la dinámica de su presentación.
Está obra es un gran desafío para cualquier actor o actriz, a la hora de transmitir sin dirección ni ensayos, únicamente con la guía del texto. La misma trama, la misma obra de teatro para todos los actores invitados a tomar el reto, y ocurre solamente una vez en su vida.
¿Cómo ir a presenciar un espectáculo y estar obligado a no revelar la historia?
El público también forma parte del desafío de la obra, ya que no puede compartir por ningún medio ni personalmente de qué se trata la obra, por solicitud del mismo autor y por ser una necesidad intrínseca a la obra.
La puesta en escena ha creado expectativa por su innovación y misterio, también porque el elenco no está compuesto necesariamente de actores o actrices; la han hecho cantantes que no tienen experiencia en la actuación.
Se trata de una forma creativa de presentar una historia en el teatro dándole un giro de misterio y, a la vez, una aportación para la industria del entretenimiento en cuanto a la forma de vivir la experiencia.
La obra se puede ver siempre como si fuera la primera vez, debido a que cada actor la resolverá a su modo y según su percepción; por lo tanto, puede que resulte una obra totalmente distinta.
Conejo Blanco, Conejo Rojo alude a experimentos de comportamiento y a la obediencia. La obra cuestiona constantemente: ¿Por qué hacemos lo que se nos dice?



