Wicked, el musical cumplió sus cien funciones en Madrid con una fuerza arrolladora, y miles de visitantes que ya han visto esta obra en español. Sus cien funciones confirman su estatus como uno de los fenómenos teatrales más esperados de la temporada en el Nuevo Teatro Alcalá, producido por SOM Produce y ATG Entertainment.
Bajo la dirección magistral de David Serrano —quien firma también la adaptación al español—, esta producción española ofrece una reinterpretación fresca y diferente de la obra original de Broadway, con un elenco encabezado por Cristina Picos como Elphaba y Cristina Llorente como Glinda, acompañadas por Lydia Fairén (Nessarose), Xabier Nogales (Fiyero), Javier Ibarz (El Mago), Guadalupe Lancho (Madame Morrible), Esteban Oliver (Doctor Dillamond) y Neizan Martín (Boq).
Wicked: las diferencias con el original (Spoiler Alert!)
David Serrano logra una puesta en escena dinámica y personalizada para el público madrileño, con coreografía de Iker Karrera y dirección musical de Joan Miquel Pérez, que potencian las inolvidables melodías de Stephen Schwartz como «Defying Gravity» o «Popular».
A diferencia del montaje original de Broadway y West End, esta versión española introduce una arquitectura escénica nueva, ligeramente más pequeña y adaptada al espacio del Nuevo Teatro Alcalá, con diseños de Ricardo Sánchez Cuerda (escenografía) y Antonio Belart (vestuario). Se priorizan la fluidez y la inmersión local, aunque sacrifica algo del «look» monumental canónico por una mayor intimidad visual.
Serrano no replica, sino que reinventa, incorporando toques que resuenan con sensibilidades españolas, como una mayor énfasis en la amistad y la identidad cultural.
Respecto al Wickedoriginal, las diferencias radican en una libertad creativa que evita la réplica exacta: la escenografía madrileña es más compacta, sin los grandes cambios de escenario voluminosos de Broadway, lo que agiliza el ritmo pero pierde algo de grandiosidad épica.
Dorothy aparece brevemente con rostro visible y diálogos en un guiño controvertido que algunos puristas critican por alterar el misterio del canon y simplificar la conexión con el mundo de Dorothy (y la ramificación de Oz con su historia principal).
Técnicamente, es lujosa: iluminación innovadora, proyecciones mágicas y vestuario espectacular, con la orquesta en vivo elevando la partitura y haciendola genuina y local.
La muerte de Elphaba
La muerte de Elphaba sí que es verdad que difiere de los originales y además le resta credibilidad a la escena y a la magia que nos intenta enganchar desde el inicio. Ese mundo mágico que nos presenta wicked y el mundo de Oz no se refleja tanto en el teatro, sino que suele ser más vistoso en el cine, lamentablemente.
Ocurre lo mismo en el musical de Madrid. De hecho en la escena en la que muere la protagonista, se observa la actriz claramente como echa una especie de polvo o elementos dentro de un cubilete y la luz la baña completamente, haciendo que esta acción se vea perfectamente para el público. Algo que con elementos de producción se podría haber evitado.
Sí que es verdad que hay otros montajes de Wicked en los que sucede también la pérdida de la magia, lo que es inchoerente para la esencia del musical. Es el caso del montaje que se hizo en San Francisco donde, para trabajar esta escena, la actriz que representaba a la bruja mala, cierra ella misma, con su mano, un telón negro, dando lugar a una escena de luces y sombras en las que no se aprecia realmente lo que ha sucedido. El montaje de San Francisco también lo deja bastante por debajo de la importancia de esa escena.
Todo esto, contrasta con los efectos espectaculares y pirotécnicos de Broadway, donde la escena culmina en explosiones de luz y humo masivos para enfatizar la transformación mítica.
Cristina Picos brilla como Elphaba con una voz potente y emotiva que eleva «Defying Gravity» a cotas estremecedoras.
Elenco y Rendimiento Vocal
Cristina Picos brilla como Elphaba con una voz potente y emotiva que eleva «Defying Gravity» a cotas estremecedoras, mientras Cristina Llorente infunde a Glinda un encanto burbujeante y carismático, creando una química explosiva entre ambas.
Xabier Nogales aporta desenfado y atractivo a Fiyero, Javier Ibarz da profundidad manipuladora al Mago, y Guadalupe Lancho impone autoridad como Morrible; el resto del elenco coral, con más de 30 artistas, sostiene números colectivos impecables.
Las voces son intachables, con un dominio técnico que rivaliza con producciones internacionales, aunque en funciones recientes se han notado pequeños errores en escena —como leves desajustes en transiciones de vestuario durante coros rápidos o microfonía ocasional en solos aéreos—, fallos menores atribuibles a la intensidad de una producción en marcha desde octubre de 2025 y que ya supera las 100 representaciones.
Las voces son intachables, con un dominio técnico que rivaliza con producciones internacionales.
Impacto Temático y Cultural
Wicked trasciende el espectáculo visual para cuestionar prejuicios, amistad y poder en Oz, temas eternos que resuenan en 2026 con debates sobre diversidad y verdad mediática. En Madrid, esta producción eleva el teatro musical español a estándares globales, con un elenco de élite seleccionado entre más de 1.000 candidatos, demostrando madurez artística. Pese a esos pequeños errores técnicos pasajeros —comunes en montajes en vivo de alta exigencia—, el conjunto es triunfal: emocionante, reflexivo y adictivo.esmadrid+1
En definitiva, «Wicked» en el Nuevo Teatro Alcalá es un hito que justifica su hype mundial, con David Serrano al mando de un elenco estelar que transforma la «bruja mala» en icono empoderado. Una cita imprescindible que redefine el género en España, recomendada para quienes buscan épica musical con alma propia.
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Imágenes cortesía Daniel en Madrid.





