España

Messiez critica los discursos vacíos con canciones y Chéjov

Pablo Messiez, el argentino que llegó a España llamado por Daniel Veronese para actuar en Un hombre que se ahoga, versión de Tres hermanas de Antón Chéjov, vuelve al autor ruso en su nuevo montaje titulado Las canciones. El Teatro Pavón Kamikaze reunirá, del miércoles 4 de septiembre al 6 de octubre, a personajes de Chéjov en una obra “teatral y musical” que critica “el mundo de las redes, de la opinión, de la cháchara de la palabra y el ruido de la impunidad en el discurso”.

“Es una obra que tiene que ver con los discursos vacíos que existen. No podemos ni formar gobierno. Y es porque no le importa nunca a nadie, realmente, detenerse a escuchar”, ha dicho Messiez.

Ha destacado que, a través de canciones como ‘Volver a los 17’ de Violeta Parra o ‘Quisiera volverme hiedra’ de Alma Navarra, la obra “busca poner en valor la escucha y el hablar con personas que tienen otra opinión, que entienden otra cosa de la realidad”.

Así, ha indicado que Las canciones es el resultado de tres “laboratorios-talleres” realizados a lo largo de un año con los actores Javier Ballesteros, Carlota Gaviño, Rebeca Hernando, José Juan Rodríguez, Íñigo Rodríguez-Claro, Joan Solé y Mikele Urroz.

En la obra, todos ellos interpretan a un grupo de personas que se encuentran en una “caja musical” para escuchar música, en un acto inofensivo que termina por transformarlos.

El director ha tomado como referencia ‘Las tres hermanas’ de Chéjov para estructurar el texto en tres partes, en las cuales se ve a distintos personajes del repertorio del autor ruso en relación con canciones de la música popular. “Esta mezcla no fue pensada a priori, nace de un deseo más oscuro que no me puedo explicar muy bien pero que tiene que ver con pensar en la música como respuesta al sinsentido o al dolor”, ha agregado.

Al respecto, ha dicho que trabajar sobre los textos de Chéjov era necesario para “desintoxicarse de lo contemporáneo”. “Es un autor fascinante y a mi, en lo personal, siempre me ha impactado el final de ‘Las tres hermanas’, cuando Olga dice que tal vez en la música haya una explicación para nuestro dolor y lo dice así, en futuro”, ha subrayado.

De este modo, ha creado una lista de Spotify titulada ‘Las canciones de las canciones’ con el repertorio que se escuchará durante la función, que tiene momentos “de hasta 12 minutos continuos dedicados exclusivamente a la escucha”. Entre las 19 canciones seleccionadas están ‘Pour ne pas vivre seul’ de Leopoldo Mastelloni, ‘I’m still here’ de Tom Waits o ‘But The World Goes ‘Round’ que Liza Minnelli canta en la película de 1977 ‘New York, New York’ de Martin Scorsese, así como temas de Jacques Brel, Dalida o Barbara Hendricks.

“Las canciones tienen que ver con los momentos que los personajes viven en escena, por eso no están ni Björk, ni Mina, ni Tita Merello, ni Lou Reed, ni mucha gente que escucho a menudo porque la obra pide unas cosas y rechaza otras. Lo mismo pasa con los textos”, ha añadido.

Para el director, ‘Las canciones’ “no es un teatro musical”, pero tampoco “una reescritura del teatro de Chéjov”. “Es más bien un manifiesto de ese teatro que queremos hacer, que te dice que si le das atención a la escucha sucede algo misterioso, algo que te toca el cuerpo y nos empieza a conmover”, ha apostillado.

En este asunto ha coincidido la actriz Carlota Gaviño, quien ha dicho que “se trata del escuchar más y hablar menos”. “El texto es además súper sintético, muy del teatro de Chéjov, que es el padre de la pausa y de contar a través de lo que no se dice”, ha señalado.

La escucha óptima del público

El equipo ha destacado el diseño sonoro a cargo de Joan Solé y la escenografía y vestuario elaborados por Alejandro Andújar, cuyos trabajos se combinan para crear “una caja sonora”.

“El espacio escénico está pensado en dos partes, con altavoces destinados a la escucha óptima del publico y, por el otro lado, con dos monitores en el escenario para la escucha de los actores”, ha explicado Solé. “Es la escucha pura, esta es la única acción que hacen actores y públicos y lo hacen en conjunto”, ha agregado.

Igualmente, Messiez ha señalado que la escenografía “asemeja un estudio de grabación o a un lugar musical”. “Lo hemos hecho así con el objetivo de involucrar al público, que tenga una participación especial y sensorial, en la que tanto ellos como los intérpretes descubran algo durante la función”, ha concluido.

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Fotografías cortesía Teatro Kamikaze / Contenido publicado también en Europa Press
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